La polémica religiosa que sirvió para que nadie hablara del San Juan de Dios
¿Dónde habita el amor de Dios: en el templo vacío o en la sala de urgencias llena de dolor? Me he sentado a observar el escándalo colectivo que se ha generado por las palabras del presidente Gustavo Petro en el Hospital San Juan de Dios (Bogotá). La indignación religiosa se desbordó en redes sociales, los obispos emitieron comunicados formales citando la Constitución, y miles de personas sintieron que la fe cristiana había sido atacada. Entiendo el malestar. Respeto profundamente la devoción que millones profesan hacia Jesucristo. Pero necesito decir algo que probablemente cause malestar tanto a fanáticos religiosos como a defensores ciegos del gobierno: este debate es una cortina de humo que nos impide ver lo que realmente importa. Indignación religiosa y doble moral en Colombia Vamos por partes, porque aquí hay varios niveles de confusión que conviene despejar. Primero, la distinción entre Jesús y Cristo no es un invento del Presidente Gustavo Petro ni una blasfemia improvisada. E...